Las conclusiones del reciente informe de la Contraloría General de la República respecto al control y destino de las especies decomisadas al comercio ambulante han encendido las alarmas en el municipio de Viña del Mar. Los concejales Tomás Bartolucci y Andrés Solar manifestaron su profunda preocupación por las graves deficiencias administrativas y de fiscalización detectadas.
Concejal Tomás Bartolucci: «Pone en tela de juicio la actuación de la municipalidad»
“Son, sin duda, conclusiones graves porque ponen en tela de juicio la actuación de la municipalidad en un tema especialmente sensible como es el control del comercio ambulante y el decomiso de las especies que se logran captar en cada uno de estas instancias. No hay control de ingreso, no hay actas de lo decomisado, los procesos de destrucción también son deficientes y, por lo tanto, la propia contraloría señala que no hay garantía de que los objetos no puedan ser recuperados.
Además, la bodega está en malas condiciones, presenta un desorden generalizado y eso da cuenta de procedimientos que, lamentablemente, no entregan la confianza, las garantías y la aplicación de la ley que la municipalidad debería asegurar en todo caso.
Son antecedentes muy graves, a mi modo de ver, que ponen en riesgo también la cadena de custodia de elementos que podrían ser, además, antecedentes de un delito penal como la falsificación de la propiedad intelectual, receptación u otros delitos que podrían verse involucrados en el comercio ambulante y que lo hemos señalado en diferentes ocasiones.
Esperamos que la municipalidad pueda dictar cuanto antes los elementos regulatorios como reglamentos, ordenanzas u otro para poder dotar de garantías y seguridad a la ciudadanía viñamarina, porque lo que queremos es que se controle el comercio ambulante pero de manera lícita, de manera legal y con pleno control y apego a la legalidad vigente”.
Concejal Andrés Solar: «El municipio se transforma en un cómplice pasivo»
“Esta es una situación gravísima que advertí formalmente hace meses en la hora de incidentes, cuando expuse ante el concejo que existían innumerables denuncias e inclusive registros fotográficos de especies incautadas que permanecían en oficinas de seguridad municipal sin ser declaradas, abriendo el riesgo de una apropiación indebida. Hoy, el documento de la Contraloría profundiza las dudas de forma alarmante.
El informe deja en evidencia que el municipio tiene problemas severos en la entrada de los productos por la ausencia de registros de ingreso, graves deficiencias en el resguardo debido a la falta de inventarios, y un proceso de destrucción deficiente que se realiza de manera manual en contenedores de acceso público y sin resguardo, permitiendo que cualquiera recupere lo decomisado dejando serías dudas de la existencia de un nuevo ilícito en este.
En definitiva, hay fallas críticas en la recepción, en el almacenamiento y en la eliminación de las especies, lo que nos obliga a preguntarnos qué es lo que realmente se estaba haciendo bien bajo esta administración. El municipio tiene el deber de dar garantías reales de que estos procedimientos funcionen con total transparencia; de lo contrario, al hacer las cosas de forma tan negligente, se transforma en un cómplice pasivo que deja la puerta abierta de par en par para la comisión de más ilícitos, permitiendo que la mercadería vuelva a la calle.
Frente a este escenario, quiero destacar y defender categóricamente la labor diaria de los funcionarios honestos de seguridad municipal. Ellos cumplen su trabajo en la calle persiguiendo el comercio ilegal, pero no tienen por qué pagar el costo ni cargar con el desprestigio de un descalabro administrativo que es responsabilidad exclusiva de la alcaldía. Es la jefatura comunal la que ha fallado al no fiscalizar, al no implementar un sistema de vigilancia en las bodegas, y al mantener a su personal trabajando sin un protocolo claro ni herramientas básicas que garanticen el debido resguardo de los bienes”.
Un descalabro que ya había sido anticipado por Evolutiva Medios
Cabe destacar que los alarmantes hallazgos expuestos hoy por la Contraloría General de la República no hacen más que ratificar una serie de graves irregularidades que como medio de comunicación ya habíamos anunciado y denunciado públicamente de manera anticipada. A través de sucesivos reportajes de investigación periodística, expusimos oportunamente las falencias en los operativos y el manejo sin registro de las especies incautadas.
Para mayor contextualización de los antecedentes que este medio reveló en exclusiva, se pueden revisar las siguientes publicaciones:
