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Isabel Díaz, presidenta de la Unión Comunal (UNCO) de Juntas de Vecinos de Viña del Mar se encuentra hospitalizada en la UCI del hospital Gustavo Fricke a causa de una reunión que mantuvo ayer jueves con la asesora de la alcaldesa Ripamonti, Camila Estay. Según trascendió a través de otros dirigentes sociales que se encontraban en la reunión, la noticia que se le entregó de manera sorpresiva que debía renunciar y firmar en el acto, fue el detonante para que Díaz comenzara a sentirse mal.

Desde el Consejo Comunal de Organizaciones de la Sociedad Civil de la Comuna (COSOC) el abogado Cristián Lara leyó la información que entregó el Departamento Jurídico, donde puntualiza que no era la forma de presionar por su renuncia, más si ella no tenía conocimiento previo y porque no fue su voluntad el hecho de presentar la renuncia en el momento. Inmediatamente, la alcaldesa Ripamonti informa que Díaz ya había renunciado a su puesto y que lo aludido por el abogado era correcto pero fuera de tiempo ya que la firma existía por parte de la dirigenta.

Según trasciende, Ripamonti pidió -a modo burla- que la presidenta dijera unas palabras a modo de despedida. En ese momento, cuando Isabel Díaz hablaba presionada por el momento incómodo y a la vez sorpresivo, es donde se descompensa y pierde el conocimiento. Los presentes hicieron saber a la alcaldesa que Díaz tuvo una descompensación con baja de azúcar, ya que presenta problemas de salud de diabetes, condición que es de conocimiento por parte de sus colegas de otras juntas vecinales.

En ese momento, se le pide encaredidamente a la alcaldesa que lleven a Isabel Dìaz de manera inmediata al IST, puesto que se encontraban en el Palacio de la Quinta Vergara a pocas cuadras del centro asistencial a lo que la alcaldesa responde que no, porque ella tenía dos profesionales que podían asistirla y solo se limitó a esperar a la ambulancia. Cabe destacar, que los mencionados profesionales no contaban con ningún implemento básico que distinguieran su labor del área de salud, elementos básicos como toma de presión o toma de glucosa.

Al ver la gravedad de lo que estaba ocurriendo, la alcaldesa no cambió de opinión y se mantuvo en su plan de esperar a la ambulancia, que tardó casi 1 hora en llegar para trasladar a la dirigenta, tiempo de espera suficiente que complicó aún más el estado de salud de Díaz, quien salió en camilla y botando espuma por su boca.

NOTICIA EN DESAROLLO…

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