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Ya es oficial la desvinculación del otrora Coordinador de Planificación del municipio viñamarino, Jana Sakalha, mediante la firma del Decreto Alcaldicio 10600 de fecha 2 de septiembre, la Alcaldesa Macarena Ripamonti, pone fin a la vinculación con el denominado Jefe de Gabinete.
A fines de agosto se dio a conocer por diferentes medios discrepancias entre Sakalha y la Directora de Asesoría Jurídica Hiam Ayllach junto a un equipo de confinza y alcaldesa incluida. Diferencias que tienen relación con la sentencia de la Corte Suprema quien falló a favor de la ex Directora de Seguridad Pública Patricia Leiva (ver nota de evolutiva).
Más allá de las decisiones y las facultades que tiene la máxima autoridad de Viña del Mar, según trascendidos, en la fuerte discusión que tuvo lugar en la alcaldía, la Directora Jurídica y varios colaboradores habrían puesto “entre la espada y la pared” a Ripamonti, poniendo sus cargos a disposición “si Sakalha seguía trabajando”, en definitiva era él o nosotras, poniendo en una difícil situación a la alcaldesa, quien finamente, determinó la salida de Coordinador de Planificación.
La situación antes descrita, solo refleja una crisis de autoridad o liderazgo, donde la alcaldesa no fue capaz de conciliar las legítimas diferencias que puedan existir en equipos de trabajo y terminó cediendo a presiones de parte de su equipo.
Cabe señalar, que mucho se ha comentado sobre el real rol que Sakalha tenía tanto en el municipio, como en los inicios del “fenómeno Ripamonti”, desde la campaña hasta en las decisiones dentro del municipio oficiando como cualquier “jefe de gabinete” en diferentes reparticiones.
Punto a parte es el argumento que fundamenta su salida “cualquier otra determinación en contrario importaría contravenir el principio de eficiencia, eficacia y correcta administración de los recursos públicos de esta I. Municipalidad, en el sentido de continuar desembolsando recursos por servicios que sean considerados deficientes”, lo que deja la sensación que durante un año para la actual administración, el trabajo de Saklha no fue lo suficientemente destacable como para continuar con sus funciones.
La incertidumbre crece en los funcionarios municipales debido a que si un colaborador de tal envergadura es desvinculado con tanta publicidad y por presiones internas de su propio equipo, qué podría suceder con cualquier otro colaborador de carrera (principalmente honorarios y contratas), que no tiene las influencias y cercanía a la alcaldía que ostentaba el otrora Coordinador de Planificación. Qué sucedería si por cualquier diferencia de opinión un funcionario se ve enfrentado a que un grupo de confianza de la alcaldesa solicita su desvinculación?. Por último, de acuerdo a los hechos, hay en Viña del Mar una crisis de autoridad y/o liderazgo?

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